No sé si es
porque hace calor, o porque estamos en vísperas de vacaciones, o porque estamos
cada ver más irascibles, o que cada vez que hace calor nos volvemos más locos, pero
¡¡vaya semanita que he tenido!! No
se la deseo a nadie, parece que en esa semana salieron a la calle a última hora
todas las personas guerreras, problemáticas, soberbias y atontadas de mi
barrio, os contare por encima un poco.
El primer
día de esa semanita tan solo salir
de mi portal para pasear a mi perro, tuve que frenar de golpe y tirar del perro
hacia mí, porque si no me lo atropella un chico (no tan chico) con una bicicleta que
iba por la acera a toda velocidad, dio un volantazo con el manillar y choco
contra los contenedores de basura. La sangre me bajo a los pies quedándome lívida,
el chico me miro con cara de iracundo y estuvo a punto de insultarme, pero vería
la cara que tenía que decidió no decir nada, pero el susto me lo lleve gratis.
A los dos días
tuve que ir a correos a enviarle a una amiga una tarjeta de cumpleaños, cuando
llego, la cola para las ventanillas de envió y recogida de correo, salía hasta
la calle, me puse en la cola ya que sabía que dentro del local se dividiría para
envíos y recogidas, delante de unas personas antes que yo, había una señora, cálculo de unos 50 años más o
menos, muy “simpática ella”, hizo un
tapón en la bifurcación de la cola y no dejaba que pasara nadie ni ha envíos ni
ha recogida, el motivo no tengo ni idea, lo único que yo escuchaba de la susodicha señora es que se querían colar delante de ella y no lo iba a
permitir, el asunto es que se formó una pelotera entre varias personas y ella
hasta el punto que tuvo que intervenir el agente de seguridad y al final la
tuvo que sacar de correos.
Ya finalizando
la semana y a una hora más o menos temprana, estoy esperando que se ponga el semáforo
en verde y oigo de repente un frenazo y un fuerte golpe, veo un camión de cierto tonelaje empotrado encima
de un coche pequeño, me quede paralizada y supuse que alguien podría estar
herido o habría muerto por el amasijo del choque, mucha gente salió corriendo
para socorrer al que pudiera estar herido, cuando veo que el conductor del
camión salió tambaleándose, todos mirábamos a la dirección del choque y gracias
a dios nadie salió herido pero al conductor del camión le estaban increpando
las personas que se habían acercado ya que parece ser que por sus venas no corría
sangre sino litros de alcohol.
Recapitulando
todos estos sucesos de esa semanita
me doy cuenta de lo que falta cada vez más, en estos tiempos es cordura y muchísimo
respeto hacia los demás, no es lógico que se valla por las aceras a toda
velocidad con una bicicleta (ya he visto varios percances por este motivo), no
es lógico que vayas a un local del organismo público y se monte un escándalo por
culpa de uno (hay que ser coherente) y tampoco es lógico que a una hora
temprana de la mañana con un vehículo de ciertas dimensiones lo conduzcas con
exceso de alcohol. Desgraciadamente se ven muchas cosas poco lógicas, la falta
de coherencia y respeto a los demás nos deja en un escalón del subsuelo,
suponemos que tenemos la inteligencia para pensar sobre estas cosas pero parece
que la estamos perdiendo. ¡¡Vaya semanita
que he tenido y yo me la quería perder!!

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