viernes, 9 de agosto de 2013

¡¡Vaya Semanita!!

No sé si es porque hace calor, o porque estamos en vísperas de vacaciones, o porque estamos cada ver más irascibles, o que cada vez que hace calor nos volvemos más locos, pero ¡¡vaya semanita que he tenido!! No se la deseo a nadie, parece que en esa semana salieron a la calle a última hora todas las personas guerreras, problemáticas, soberbias y atontadas de mi barrio, os contare por encima un poco.
El primer día de esa semanita tan solo salir de mi portal para pasear a mi perro,   tuve que frenar de golpe y tirar del perro hacia mí, porque si no me lo atropella un chico (no tan chico) con una bicicleta que iba por la acera a toda velocidad, dio un volantazo con el manillar y choco contra los contenedores de basura. La sangre me bajo a los pies quedándome lívida, el chico me miro con cara de iracundo y estuvo a punto de insultarme, pero vería la cara que tenía que decidió no decir nada, pero el susto me lo lleve gratis.
A los dos días tuve que ir a correos a enviarle a una amiga una tarjeta de cumpleaños, cuando llego, la cola para las ventanillas de envió y recogida de correo, salía hasta la calle, me puse en la cola ya que sabía que dentro del local se dividiría para envíos y recogidas, delante de unas personas antes que yo, había  una señora, cálculo de unos 50 años más o menos, muy “simpática ella”, hizo un tapón en la bifurcación de la cola y no dejaba que pasara nadie ni ha envíos ni ha recogida, el motivo no tengo ni idea, lo único que yo escuchaba de la susodicha señora es que se querían colar delante de ella y no lo iba a permitir, el asunto es que se formó una pelotera entre varias personas y ella hasta el punto que tuvo que intervenir el agente de seguridad y al final la tuvo que sacar de correos.
Ya finalizando la semana y a una hora más o menos temprana, estoy esperando que se ponga el semáforo en verde y oigo de repente un frenazo y un fuerte golpe,  veo un camión de cierto tonelaje empotrado encima de un coche pequeño, me quede paralizada y supuse que alguien podría estar herido o habría muerto por el amasijo del choque, mucha gente salió corriendo para socorrer al que pudiera estar herido, cuando veo que el conductor del camión salió tambaleándose, todos mirábamos a la dirección del choque y gracias a dios nadie salió herido pero al conductor del camión le estaban increpando las personas que se habían acercado ya que parece ser que por sus venas no corría sangre sino litros de alcohol.



Recapitulando todos estos sucesos de esa semanita me doy cuenta de lo que falta cada vez más, en estos tiempos es cordura y muchísimo respeto hacia los demás, no es lógico que se valla por las aceras a toda velocidad con una bicicleta (ya he visto varios percances por este motivo), no es lógico que vayas a un local del organismo público y se monte un escándalo por culpa de uno (hay que ser coherente) y tampoco es lógico que a una hora temprana de la mañana con un vehículo de ciertas dimensiones lo conduzcas con exceso de alcohol. Desgraciadamente se ven muchas cosas poco lógicas, la falta de coherencia y respeto a los demás nos deja en un escalón del subsuelo, suponemos que tenemos la inteligencia para pensar sobre estas cosas pero parece que la estamos perdiendo. ¡¡Vaya semanita que he tenido y yo me la quería perder!!

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