jueves, 22 de agosto de 2013

Nuestros Sentimientos

El ser humano no solo está hecho de carne, huesos, órganos y demás componentes que hace que nos veamos o nos sentamos vivos, como todos bien sabemos, tenemos algo más que nos hace diferentes unos a otros y no precisamente en el aspecto físico sino en nuestro interior que nos hace más interesantes, más enredados o más extraños ante nosotros mismos y ante los demás, son nuestros sentimientos.
Estos sentimientos no solo vienen por los genes de nuestras generaciones anteriores a nosotros, también puede venir por la educación recibida desde nuestra infancia hasta nuestra edad adulta ya que siempre estamos aprendiendo y absorbiendo información consciente o inconscientemente, buena o mala para crecer o decrecer como individuos únicos que somos. También podemos tener sensaciones por hechos ocurridos a cualquier edad de nuestra vida ajenos a nosotros que nos pueden producir ciertos sentimientos de manera positiva o negativa y que nos conducirá a lo que será nuestra vida en un futuro.
Los sentimientos son el resultado de las emociones, en un solo día podemos tener una gran variedad de sentimientos dependiendo lo que nos ocurra, lo que veamos, o lo que captemos para hacernos reaccionar de una manera u otra. Gracias a ellos nos sentimos vivos, nos sentimos capacitados para un sinfín de cosas, pero cada uno de nosotros tenemos esos sentimientos y los sentimos como algo único entre nuestro pecho (corazón) y nuestro cerebro.
Tenemos una gran variedad de sensaciones emotivas e inclusive alguna de ellas no las podemos describir con palabras, no porque las experimentemos por primera vez, sino que son muy difíciles de describir o descifrar. Normalmente cuando se habla de sentimientos lo llevamos al terreno del amor, pero los sentimientos no solo abarcan el terreno del cariño, hay sentimientos de odio, de tristeza, de indiferencia, de amargura, de envidia, de patriotismo, etc., los sentimientos pueden parecerse mucho entre varios individuos pero cada uno de ellos lo experimentara de una manera y grado único.
Muchas veces nuestros sentimientos nos hacen cuestionar nuestros principios, pondré un ejemplo, nadie desea la muerte a otro ser humano pero si conocemos una situación en que una víctima infantil o anciana es maltratada por uno de sus cuidadores o por otro adulto, nuestro sentimiento a favor es hacia la víctima y nuestro sentimiento de reproche es al abusador e inclusive e inconscientemente desearíamos la muerte para que no vuelva hacer daño no solo a ese niño o anciano sino a ningún otro ser vivo, aquí es donde puede surgir una contienda entre nuestros principios y alguna situaciones muy particulares, (que desgraciadamente son muy habituales) obligándonos a cuestionar nuestros sentimientos.


Como he descrito anteriormente los sentimientos pueden parecerse mucho entre sí pero cada uno de nosotros lo percibe de una manera y de un grado único, que nadie puede saber ni experimentar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario